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El Tribunal Supremo decidirá si el precio real y la financiación de los medicamentos siguen siendo secretos

OTRAS FUENTES. Revista nº 44 Enero 2026 

Civio.

14 de enero de 2026. https://civio.es/novedades/2026/01/14/el-supremo-decidira-si-el-precio-real-de-los-medicamentos-para-las-arcas-publicas-sigue-siendo-secreto/

Civio viene desarrollando una actividad incansable para conseguir la transparencia sobre los precios reales y la financiación de los medicamentos que se pagan con dinero público. En esta ocasión han conseguido a través de un recurso de casación que el Tribunal Supremo tenga que pronunciarse sobre la confidencialidad en el caso Luxturna, un tratamiento desarrollado por la farmacéutica Novartis.

El Tribunal Supremo ha admitido el recurso de casación de Civio en el caso Luxturna, un tratamiento desarrollado por la farmacéutica Novartis. El alto tribunal se pronunciará sobre si puede imponerse la confidencialidad del precio y las condiciones de financiación de un medicamento pagado con dinero público, como defienden el Ministerio de Sanidad y el laboratorio, o si deben prevalecer el derecho de acceso a la información y la Ley de Transparencia.

Es la segunda vez que el Supremo admite un recurso de casación de Civio por este asunto. En noviembre, admitió un recurso similar, pero en este caso por otro medicamento, Zongelsma.

En un auto fechado el 17 de diciembre de 2025, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo admite el recurso de casación nº 4550/2025 contra la sentencia de la Audiencia Nacional de 23 de abril de 2025. Ese paso ya es importante por sí mismo. La casación en el Supremo no es un trámite automático. Se admite cuando el tribunal aprecia que el asunto plantea una cuestión jurídica con alcance general, con interés para fijar jurisprudencia. En términos más claros: el Supremo indica que esto no es un caso más, sino un conflicto que conviene resolver con una doctrina clara.

En el procedimiento están personados, además de Civio, el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), el Ministerio de Sanidad (a través de la Abogacía del Estado) y Novartis Farmacéutica, S.A. Novartis se opuso a que se admitiera la casación. El Supremo, aun así, la ha admitido.

Lo que pedimos en 2021 (y por qué los matices importan)

Luxturna es una terapia génica de Novartis que sirve para niños y adultos con una distrofia hereditaria que afecta a la retina, una enfermedad poco frecuente que puede causar ceguera de forma progresiva. El precio máximo fijado en España es de 345.000 euros por ojo, de forma que un tratamiento completo para un paciente asciende a 690.000 euros, pero esa cantidad no es lo mismo que el coste real que asumen las administraciones, como revelamos desde Civio en exclusiva tras encontrar varios contratos públicos relacionados.

Desde el principio, la solicitud de acceso de Civio era muy concreta: obtener la resolución administrativa que dicte Sanidad estableciendo el precio y las condiciones de financiación del medicamento dentro del Sistema Nacional de Salud, y que es obligatoria para su financiación por el sistema sanitario público. No “las tripas” económicas de Novartis ni de su producto. No los documentos internos que el laboratorio aporta al Ministerio durante la negociación, sujetos a confidencialidad. Una cosa es la información que la empresa entrega para que la Administración fije el precio; y otra, la decisión final de la Administración sobre cuánto se paga y bajo qué condiciones. Esto último es lo que Civio reclama que se haga público.

El matiz importa porque el artículo 97 del texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos (RDL 1/2015) establece que, a efectos de fijación de precios, los laboratorios deben facilitar información técnica, económica y financiera, y que “la información que en virtud de este artículo obtenga la Administración” será confidencial. Civio sostiene que esa confidencialidad protege los datos aportados por la empresa, pero no convierte en secreto automático la resolución posterior de Sanidad con el precio final y las condiciones pactadas, que es un acto administrativo con efectos directos sobre el gasto público.

En primera instancia, en 2023, el Juzgado Central avaló la posición de Civio y la del CTBG: que Sanidad debía entregar la información. La Audiencia Nacional, sin embargo, revocó esa decisión en 2025.

¿Por qué recurrir ante el Supremo?

En opinión de Civio, la sentencia de la Audiencia Nacional utiliza de forma expansiva -al igual que hizo en el caso BOSCO– varios límites de la Ley de Transparencia (intereses económicos y comerciales, política económica y monetaria, confidencialidad en la toma de decisiones) sin realizar, a nuestro juicio, la ponderación exigible por ley. El propio CTBG —también recurrente en casación— insiste en ese punto: que el régimen de confidencialidad que introduce el artículo 97.3 no puede aplicarse como un veto automático, sino sometido al “doble test” característico de la Ley 19/2013. Es decir, hay que demostrar un daño real y específico y, aun así, ponderar si prevalece el interés público.

El escrito de Civio también recuerda algo que debería preocupar incluso a quienes defienden la confidencialidad como herramienta negociadora: si el precio real pagado por una administración puede ocultarse por el mero hecho de estar conectado a información empresarial, cualquier empresa adjudicataria de contratos públicos podría intentar lo mismo. Bastaría con invocar intereses económicos o comerciales para convertir el precio unitario de un suministro en una “caja negra”. Esa deriva colisiona frontalmente con la lógica básica de la contratación pública y con la rendición de cuentas del gasto público.

Además, hay un elemento normativo que Sanidad y las farmacéuticas tienden a tratar como decorativo, pero no lo es: el propio RDL 1/2015 consagra la transparencia como regla general en los procesos de adopción de decisiones en materia de medicamentos y productos sanitarios. Si el legislador ha querido máxima transparencia como principio, la interpretación de la confidencialidad no puede convertirse, sin más, en un agujero negro que absorbe el resultado final de las decisiones públicas.

La consecuencia es conocida: Sanidad y Novartis se oponen a que dicha información sea pública. Pero, muy a su pesar, el auto de admisión del Supremo identifica, con precisión, qué debate considera relevante. Traducido a lenguaje claro, el tribunal va a decidir tres cosas.

Las tres preguntas que fijarán doctrina

  • Primero: si el artículo 97.3 del RDL 1/2015 es, de verdad, un “régimen específico” que desplaza la Ley de Transparencia, o si la Ley 19/2013 sigue siendo el marco de garantías para interpretar y aplicar cualquier confidencialidad.
  • Segundo: qué alcance tiene esa confidencialidad del artículo 97.3, y en particular si puede extenderse a algo cualitativamente distinto de los datos aportados por la empresa: al precio y las condiciones de financiación fijadas por la Administración cuando se decide que el medicamento sea financiado por el sistema sanitario público.
  • Tercero: si la confidencialidad se justifica solo mientras la decisión se está tomando —cuando el procedimiento está vivo— o si se proyecta también una vez la decisión está adoptada, ejecutada y con efectos presupuestarios. Es decir, si es confidencial para siempre, como quieren los laboratorios.

Estas tres preguntas, bien resueltas, servirán para evitar un extremo que Civio rechaza: un sistema donde todo es secreto por defecto.

Contra la estrategia de opacidad de Sanidad y los laboratorios

Esto no viene de cero. Mientras los tribunales estaban juzgando sobre si el precio real y las condiciones de financiación debían ser, o no, accesibles, Sanidad ha dado a las farmacéuticas algo que querían: un anteproyecto de ley que blinda el secretismo por escrito, también sobre la información resultante de los acuerdos de financiación o de su aplicación. Para Civio, esta toma de partido coincide plenamente con el interés de la industria: mantener una asimetría informativa donde se negocia sin luz pública sobre lo que firma.

La posición de Civio es la opuesta: el umbral informativo no lo fija quien paga ni quien cobra. Lo fijan el interés público y el marco legal del derecho de acceso. El precio real y las condiciones de financiación importan porque condicionan el gasto sanitario y, por tanto, las prioridades presupuestarias; porque afectan a la capacidad del sistema para incorporar innovaciones sin desbordarse; y porque, sin esos datos, se hace imposible detectar decisiones ineficientes o en las que prevalecen los intereses de las empresas sobre el interés público. Si el precio real y las condiciones pactadas siguen siendo opacos, la ciudadanía —y también los parlamentos, los órganos de control y, en general, cualquiera que fiscalice el gasto público o la política sanitaria— seguirá sin poder responder a preguntas elementales, porque no se puede auditar lo que no se puede conocer.

Qué viene ahora

Con la admisión del recurso, el procedimiento entra en su fase decisiva: Civio y el CTBG presentarán sus escritos de casación y el Supremo resolverá fijando doctrina. En Civio pensamos que, aunque este tipo de pleitos suelen pasar por debajo del radar mediático, son exactamente los que cambian el marco real de la rendición de cuentas. Son lentos (este empezó hace cuatro años), ingratos y, a veces, llenos de retrocesosPor eso no los sostiene cualquiera. Si Civio puede es porque cuenta con una comunidad que lo hace posible: cerca de 2.300 socias y socios que financian periodismo y acción legal para empujar donde otros no llegan. En 2017, cuando la Audiencia Nacional defendió una lectura restrictiva del derecho de acceso, llegamos al Supremo y ganamos. En el caso BOSCO, sobre la opacidad de los algoritmos públicos, lo mismo. Este es el mismo tipo de empeño a favor del interés general: de los que definen el perímetro de lo que se puede preguntar y lo que se puede saber.

Una vez que presentemos nuestros argumentos, el Supremo tiene la palabra. Nosotros vamos a poner sobre la mesa, con contundencia, lo esencial: si el Estado paga, la ciudadanía debe poder saber cuánto y en qué condiciones. Sin confidencialidad por defecto. Con transparencia y con derecho.

2025 un año brutal para la salud global

OTRAS FUENTES. Revista nº 44 Enero 2026 

Equipo editorial HPW.

Health Policy Watch, 28-12-2025. https://healthpolicy-watch.news/2025-a-brutal-year-for-global-health/

Hemos seleccionado este artículo donde HPW relata su actividad a lo largo del 2025. Nos ha parecido que proporciona una imagen que no suele ser la habitual sobre lo que ha ocurrido en este año que ha finalizado en el campo de la salud mundial. También recomendamos vivamente leer los párrafos que se refieren a los Memorandos de Entendimiento (MOU) bilaterales entre EEUU y los países africanos que obligan a estos últimos a condiciones abusivas.

Este ha sido un año brutal para la salud mundial, con recortes drásticos en la ayuda al desarrollo para los países más necesitados; una crisis presupuestaria con consecuencias para las agencias de las Naciones Unidas (ONU); crisis humanitarias generalizadas, brotes extensos de enfermedades y crecientes desafíos de salud relacionados con el clima.

Health Policy Watch (HPW) ha brindado cobertura diaria de los acontecimientos, y nuestros reporteros fueron a menudo los primeros en dar noticias sobre diversos temas, a pesar de nuestra pequeña y escasa redacción.

Desplome de la ayuda al desarrollo

El caos siguió a la «pausa» inmediata de toda la ayuda al desarrollo de Estados Unidos tan pronto como Donald Trump asumió la presidencia en enero.

La «pausa» incluyó el Plan de Emergencia del Presidente de Estados Unidos para el Alivio del SIDA (PEPFAR), que financiaba tres cuartas partes de los programas de VIH y tuberculosis en todo el mundo, incluyendo medicamentos antirretrovirales vitales para 20,6 millones de personas en 2024.

En cuestión de semanas, las clínicas de toda África cerraron y los pacientes fueron rechazados por falta de dinero para personal o medicamentos. Aunque el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, emitió posteriormente una exención limitada para programas que salvan vidas, esta tenía un enfoque recortado e ideológicamente sustentado en la opinión de la Fundación Heritage de que el VIH es una «enfermedad relacionada con el estilo de vida», pr lo cual la administración Trump dejó de financiar medidas contra el VIH dirigidas a las «poblaciones clave» más vulnerables a la infección, como las trabajadoras sexuales y los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

A las dos semanas de que Trump asumiera la presidencia, su asesor, Elon Musk, y el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) también desmantelaron la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Musk declaró: «USAID es una organización criminal. Es hora de que desaparezca».

USAID tenía una enorme importancia, y su cierre afectó a casi todos los países del mundo, desde Albania hasta Zambia. Dado que USAID había administrado el 60 % de los fondos del PEPFAR, en muchos casos no quedaba nada para proporcionar bienes y servicios a los proyectos cubiertos por la exención de Rubio.

El informe sobre este tema estuvo a cargo del editor adjunto de HPW, Kerry Cullinan.

La OMS recorta drásticamente su personal.

La retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el primer día de Trump en el cargo, y su menor apoyo a otras agencias de la ONU, desencadenó despidos masivos y reestructuraciones.

La OMS está recortando su personal en aproximadamente una cuarta parte, con el objetivo de eliminar a unos 2371 empleados para mediados de 2026, muchos de ellos a finales de este año, lo que ha tenido repercusiones en Ginebra. Esto ha afectado a la capacidad de la OMS para responder a emergencias sanitarias en todo el mundo.

La Asociación del Personal de la OMS decidió cuestionar la imparcialidad y legitimidad del proceso de reestructuración y recoger la creciente indignación del personal de nivel inferior, ya que HPW destacó datos que sugieren que el personal de nivel bajo y medio será el más afectado por los recortes, mientras que los altos ejecutivos, cuyos costos reales superan con creces sus salarios publicados, permanecen en gran medida protegidos.

ONUSIDA también se ha visto obligado a recortar el 55% del personal de su sede central y a reducir sus oficinas nacionales a casi la mitad después de que Estados Unidos dejara de financiarla, una medida que afectó al 40% de su presupuesto. La agencia advirtió que los abruptos recortes de financiación han generado «riesgos peligrosos» para la respuesta mundial al VIH, que amenazan la salud y el bienestar de millones de personas en todo el mundo.

«Sentimos que nos han arrancado el suelo bajo nuestros pies», declaró una mujer mozambiqueña con VIH a ONUSIDA, que informó a finales de año que más de dos millones de mujeres y niñas se han visto «privadas de servicios de salud esenciales» y millones de personas con alto riesgo de contraer el VIH han perdido el acceso a «las herramientas de prevención más eficaces disponibles»: la profilaxis preexposición (PrEP).

Gavi, la alianza para las vacunas ha reducido su personal en un tercio, lo que también afectará a los esfuerzos mundiales de vacunación.

Aumentan los brotes de enfermedades, al igual que las actividades antivacunas.

Los conflictos y las crisis humanitarias, en particular en Gaza, Sudán y Ucrania, causaron numerosas víctimas entre la ciudadanía y en el personal sanitario, con ataques continuos y sin precedentes contra centros sanitarios.

La cobertura de HPW sobre el conflicto en Gaza incluyó el bloqueo israelí de Gaza, la hambruna resultante, los ataques israelíes al almacén de la OMS y los esfuerzos de Israel para lograr la liberación de los rehenes retenidos por Hamás.

Esta cobertura también estuvo a cargo de la editora en jefe, Elaine Fletcher.

HPW también ha informado sistemáticamente sobre la crisis humanitaria en Sudán, incluyendo el ataque a una maternidad en El Fasher, en el que murieron más de 460 personas.

El cambio climático está “matando innecesariamente a millones”

El cambio climático se cobra millones de vidas cada año debido al calor extremo, la contaminación atmosférica, los incendios forestales y la propagación de enfermedades infecciosas mortales, según el noveno informe anual «Cuenta atrás» de Lancet, la evaluación más completa hasta la fecha sobre la relación entre el cambio climático y la salud, publicado en octubre.

“Estamos presenciando millones de muertes innecesarias cada año debido a nuestra persistente dependencia de los combustibles fósiles, a nuestra demora en mitigar el cambio climático y a nuestros inevitables retrasos en la adaptación al cambio climático”, declaró Marina Romanello, directora ejecutiva de The Lancet Countdown en el University College de Londres, describiendo el informe de este año como “un panorama sombrío e innegable de los devastadores daños a la salud que afectan a todo el mundo”.

Según los científicos, incumplir el Acuerdo de París de 2015, un tratado global jurídicamente vinculante adoptado en 2015 para combatir el cambio climático limitando el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C (idealmente 1,5 °C) con respecto a los niveles preindustriales, es ahora inevitable. El mundo se encamina a un calentamiento de 2,8 °C para finales de siglo con las políticas actuales, según una evaluación de la ONU.

Las emisiones globales de gases de efecto invernadero aumentaron un 2,3%, alcanzando un récord de 57,7 gigatoneladas de CO2 equivalente en 2024, el mayor incremento anual desde la década del 2000.

El cambio de uso del suelo y la deforestación representan el 53% del aumento general, mientras que la producción de combustibles fósiles continúa expandiéndose, en directa contradicción con los compromisos climáticos.

Estados Unidos es el mayor emisor; sin embargo, Trump lo retiró del Acuerdo de París el primer día de su presidencia.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) se ha comprometido a revertir 31 regulaciones sobre clima, contaminación atmosférica e hídrica, y emisiones que afectarán negativamente a la salud de los ciudadanos.

La EPA también ha anunciado que ya no exigirá a la mayoría de los contaminadores que informen sobre sus emisiones de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero que causan el cambio climático.

El impacto de la contaminación atmosférica

Mientras tanto, el 90% de la población mundial respira a diario niveles de contaminación atmosférica peligrosamente insalubres, y millones de personas enferman cada año con diversas enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de cáncer, lo que provoca al menos siete millones de muertes anuales.

La contaminación atmosférica es la principal causa de muerte en el sur de Asia, con 2,7 millones de muertes, de las cuales 2,1 millones se producen solo en la India. Cada vez hay más pruebas del impacto de la contaminación atmosférica en diversas afecciones médicas, como accidentes cerebrovasculares, diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer de pulmón.

Fuentes importantes de partículas finas mortales (PM 2,5) provienen de los combustibles fósiles en vehículos, centrales eléctricas y otras instalaciones industriales, así como de la quema de carbón, madera, estiércol y residuos agrícolas.

Derechos de las mujeres

HPW ha cubierto la reacción contra los derechos sexuales y reproductivos, y los derechos de las mujeres, a través de artículos sobre grupos estadounidenses antiderechos que se movilizan en África, la revocación del derecho al aborto en Argentina, el impacto de la violencia de pareja en los niños, los esfuerzos para facilitar el acceso a productos menstruales para niñas y mujeres, la mutilación genital femenina y varios artículos sobre las mujeres bajo el régimen talibán en Afganistán.

¿Un nuevo orden mundial?

En los últimos meses del año, la administración Trump buscó convertir el caos causado por sus recortes de fondos en oportunidades para Estados Unidos mediante la firma de acuerdos bilaterales de salud con varios países africanos que promueven las oportunidades comerciales estadounidenses y también permiten el acceso de Estados Unidos a minerales africanos.

Este enfoque se detalla en la Estrategia de Salud Global «América Primero», publicada en septiembre, que «utiliza la diplomacia sanitaria global y la asistencia exterior para hacer que Estados Unidos sea más seguro, más fuerte y más próspero». Impulsados por el exfuncionario del DOGE, Brad Smith, estos Memorandos de Entendimiento (MOU) bilaterales obligan a los países que reciben ayuda estadounidense para combatir el VIH, la tuberculosis y la malaria a compartir de inmediato toda la información sobre «patógenos con potencial epidémico» y otorgan a Estados Unidos el derecho a compartir dicha información con otras entidades, incluidas las compañías farmacéuticas estadounidenses.

Los MOU socavan directamente las negociaciones de la OMS sobre un sistema de acceso y distribución de beneficios de patógenos (PABS) que se llevan a cabo en Ginebra, lo que coloca a los países africanos en una posición particularmente difícil.

A diferencia de los acuerdos anteriores del PEPFAR, los MOU excluyen la participación de grupos comunitarios, excepto de los proveedores de servicios religiosos, algunos de los cuales son conocidos por su oposición a la anticoncepción y al reconocimiento de las personas LGBTQ+.

Grupos de la sociedad civil han calificado los MOU de «extractivos» y más de 50 organizaciones emitieron una carta instando a los jefes de estado y de gobierno africanos a exigir «equidad y soberanía» en los nuevos acuerdos bilaterales.

Sin embargo, en una reacción positiva a la caída de la ayuda, varios países africanos han asignado más fondos a la salud, mientras que varios esfuerzos continentales están construyendo la independencia de África. En la Cumbre de Soberanía Sanitaria de África, el presidente de Ghana, John Mahama, anunció la formación del Grupo de Trabajo Presidencial de Alto Nivel sobre Gobernanza Mundial de la Salud en respuesta a la reducción del 40 % en la ayuda al desarrollo en los últimos dos años.

“El mundo ha cambiado, pero la gobernanza mundial de la salud no ha seguido el ritmo de este mundo cambiante. En este momento, estamos llamados a rediseñar la arquitectura que, durante demasiado tiempo, ha excluido las voces de África, sus necesidades e innovaciones”, declaró Mahama.

En un artículo para HPW, el ministro de Salud nigeriano, Muhammad Ali Pate África, argumenta que África “puede redefinir su papel en la salud global, emergiendo como productor, innovador y socio igualitario en la definición tanto de la salud de su población como del bienestar mundial”.

Pate argumenta que esto se puede lograr si los países invierten en salud “con la misma urgencia que dedican a la infraestructura, la defensa o la gobernanza”; si fortalecen la cooperación y colaboración Sur-Sur; y si forjan una alianza continental que aproveche la experiencia, los recursos y la innovación compartidos para la seguridad sanitaria colectiva.

HPW se enorgulleció de ser socio mediático en la Conferencia de Salud Pública en África 2025, donde investigadores africanos debatieron la mejor manera de fomentar la solidaridad entre los países del continente.

Agradecemos profundamente a nuestros donantes y a los medios de comunicación que han apoyado a HPW para mantenerse a flote durante este año difícil y brindar una importante plataforma gratuita de participación para el Sur y el Norte Global.

Pero, sobre todo, agradecemos a todos nuestros lectores su compromiso e interés. Por favor, consideren donar a HPW para asegurar nuestra supervivencia. ¡Que 2026 sea un año más positivo para la salud global!

Teva Pharma, la farmacéutica israelí al servicio del capitalismo corporativista bestializado

OTRAS FUENTES. Revista nº 44 Enero 2026 

Marina H. /Eva M. /Elvira P. /Soledad A.

El Salto, 10-01-2026. https://www.elsaltodiario.com/opinion/teva-pharma-farmaceutica-israeli-al-servicio-del-capitalismo-corporativista-bestializado

El diario El Salto pública un interesante artículo de opinión donde se expone la estrategia y relaciones de la empresa farmacéutica Teva con el Estado de Israel.

Poco antes de la estafa de 2008 -eufemísticamente llamada crisis económica-, Naomi Klein publicó una obra que sigue resonando a día de hoy, La Doctrina del shock (2007). El nuevo sistema denominado por Klein como corporativista se caracterizaba por una enorme transferencia de la riqueza pública a la propiedad privada; el aumento de la desigualdad económica; y la aparición de un nacionalismo violento que justificaba el aumento del gasto en defensa y seguridad militar. Casi 20 años después, el resultado de esta terapia del shock es una economía al servicio del capitalismo bestializado, tal como sentenció la periodista Laura Arroyo. Tutelada por un conjunto variopinto de élites neoliberales fascistas y sionistas como Donald Trump, Elon Musk, Benjamin Netanyahu, Javier Milei o Ursula von der Leyen, Klein ya predijo en 2007 que la economía iniciada en la era de George Bush hijo seguiría funcionando mientras que la ideología supremacista y empresarial no fuese desenmascarada.

Dentro de este capitalismo corporativista y bestializado, la industria farmacéutica representa el tercer sector de la economía mundial, por detrás del armamento y el narcotráfico. Dicha industria ejerce su poder de dos formas: presionando a sus legisladores y presionando a la Organización Mundial del Comercio. Peter C.Gotzsche en Medicamentos que matan y crimen organizado (2014) demuestra cómo la industria farmacéutica se ha convertido en el principal actor de su propia regulación. Las corporaciones farmacéuticas son las primeras responsables de miles de casos de corrupción en el mundo, de fraude científico, de iatrogenia y de desigualdad de abastecimiento entre la población mundial.

Si bien las prácticas más éticamente cuestionables o corruptas de las empresas farmacéuticas son aquellas vinculadas a los medicamentos de marca, mediante la extensión de patentes tras modificaciones mínimas en su composición; el marketing ilegal y promoción de medicamentos para usos no aprobados por las autoridades regulatorias; y prácticas de lobby agresivo frente a organismos regulatorios; dichas prácticas corruptas han encontrado también en la producción de medicamentos genéricos un nuevo nicho en el mercado para la maximización de beneficios, utilizando para ello las estrategias capitalistas de explotación de recursos y prácticas anticompetitivas.

Desde hace dos décadas, la mayor parte de los países europeos han aumentado el uso de los denominados medicamentos genéricos: fármacos que contienen las mismas características farmacocinéticas, farmacodinámicas y terapéuticas que el medicamento original o de marca, pero cuya patente ha expirado. Estos han contado con una aura de bondad y con ello de tolerancia ante la crítica por facilitar el acceso a fármacos esenciales a una mayor parte de población por su coste menor y producción descentralizada. No obstante, y como ya hemos mencionado, no están exentos de que en su elaboración y comercialización participen lógicas capitalistas y prácticas agresivas que atentan contra la humanidad, como ocurre en el caso de la farmacéutica israelí Teva Pharma, una de las mayores empresas de producción de medicamentos genéricos del mundo.

Un artículo del El Público destacaba hace poco que el patrocinio de proyectos de I+D de Teva España había crecido un 88% desde 2023 y que la inversión total en relaciones públicas entre los años 2023 y 2024 se había reducido en 800.000 euros. En el mismo artículo, se subrayaba que, según Teva, nada de esto tenía que ver con el genocidio en curso. La noticia citaba a la organización Who Profits que ha señalado a Teva como empresa que se beneficia económicamente de la ocupación ilegal de Palestina y que se halla en la lista de empresas implicadas en el negocio de la ocupación por el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).

Lo que no mencionaba el artículo es que, en lo que a Teva España se refiere, desde 2021 la farmacéutica ha invertido casi 40 millones de euros sólo para la ampliación de su sede en el polígono industrial de Malpica en Zaragoza. El entonces alcalde de Zaragoza -hoy presidente de la comunidad autónoma de Aragón, Jorge Azcón- afirmó que Teva se vería favorecida por un marco atractivo de fiscalidad. Sí, el beneficio siempre es lo que cuenta.

Beneficios de la ocupación ilegal

Además de las múltiples corruptelas típicas de las farmacéuticas, Teva es una empresa israelí que se ha beneficiado de la ocupación ilegal, del sistema de apartheid y del mercado cautivo derivado del Protocolo de París de 1994, acuerdo económico dentro de los Acuerdos de Oslo (1993-1995). Este acuerdo económico estableció una dependencia económica de Palestina respecto a las políticas y leyes aduaneras israelíes para la importación y exportación de bienes. En referencia a la industria farmacéutica, esta dependencia tuvo y sigue teniendo repercusiones negativas para el pueblo palestino. La importación de medicamentos a Cisjordania solo se permite si estos están registrados en Israel. Esto hace que el mercado palestino no pueda mantener relaciones justas de importación y exportación de medicamentos con otros mercados cercanos. Por ejemplo, por motivos de “seguridad”, la industria farmacéutica palestina no puede enviar medicamentos a través del Aeropuerto de Ben Gurión, por lo que debe hacerlo -y siempre con el permiso de Israel- a través de Jordania; así, se encarece el precio de dichos medicamentos y, por ende, se vuelven menos competitivos que los medicamentos israelíes. Este es uno de los numerosos ejemplos de cómo las empresas farmacéuticas israelíes se ven favorecidas por el sistema de ocupación y de apartheid. 

En el caso de la Franja, Israel prohíbe deliberadamente la exportación de medicamentos desarrollados en Gaza desde que el 19 de septiembre de 2007 declaró la Franja de Gaza como entidad enemiga. Así, Israel impide el desarrollo de la industria farmacéutica gazatí. 

En un el informe publicado en 2020 por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, “Gaza 2020: Uninhabitable and Unnoticed as Israel’s Restrictions Tighten”, se mencionaba la fragmentación y desmantelamiento del sistema sanitario gazatí como consecuencia del bloqueo de la Franja de Gaza. El origen de esta crisis sanitaria era el complejo régimen de permisos de salida por motivos sanitarios y la denegación arbitraria de dichos permisos impuestos por las fuerzas de ocupación israelí, que causaba ansiedad a los pacientes y a sus familias, lo que agravaba la salud de éstos. El informe señalaba la violación del derecho del pueblo palestino a la salud y a la vida; y ponía como ejemplo el fallecimiento de dos bebés palestinos de 9 días y 8 meses como consecuencia de la demora deliberada de estos permisos de evacuación. Hay que señalar que algunos de los elementos constitutivos del crimen de apartheid son la creación de reglamentos y leyes que limitan la libre circulación de las personas en el territorio (los permisos sanitarios y los checkpoints son un claro ejemplo en Palestina).

En lo que respecta al genocidio, sabemos que después de que la Corte Internacional de Justicia exigiese en enero de 2024 medidas inmediatas para frenar actos susceptibles de genocidio y reconociese el “riesgo real e inminente de perjuicio irreparable” a los derechos de los palestinos de Gaza con arreglo a la Convención contra el Genocidio, la farmacéutica Teva ha mantenido una estrecha relación con las políticas de Israel. En octubre de 2023, Teva donó 1,5 toneladas de equipos sanitarios a la ONG israelí Pitchon Lev, donde se incluyó la recolección de equipo para soldados de la IDF. El mismo mes de octubre, Teva aprovechó para reforzar la cooperación con la organización sin ánimo de lucro, Haverim Le Refuah, e incrementó su donación en medicamentos. Solo como ejemplo de hipocresía, esta organización benéfica demostró su preocupación en el Jerusalem Post por los 11 prisioneros israelíes del 7 de octubre que tenían diabetes; sin embargo, nunca se pronunció por los miles de casos de diabetes, cáncer o cardiopatías severas de entre los más de 11.000 rehenes palestinos.

Teva regaló también equipos sanitarios al servicio de emergencias y asistencia médica israelí, Magan David Adom (MDA) que colaboran estrechamente con las IDF y, especialmente, con el comando de retaguardia como brazo médico auxiliar. No sólo eso, sino que el presidente de un comité supervisor de la MDA en 2007, el rabino Shmuel Eliyahu, instó a Israel en unas declaraciones en mayo de 2007 a masacrar a un millón de civiles palestinos y a colgar de los árboles a los hijos de los palestinos considerados terroristas. La MDA ha sido denunciada por numerosas organizaciones a favor de los derechos humanos por dejar sin atención médica a los palestinos heridos, entre ellas el Sindicato de Periodistas de Palestina.

Richard Francis, director ejecutivo de Teva, señaló el 20 de febrero de 2024 en el diario Times of Israel que la resiliencia del equipo de Teva había sido extraordinaria y que el gran reto era operar un negocio de forma rápida a escala global en un momento de tensión. En otras palabras: en pleno genocidio del pueblo palestino había que hacer negocio. De hecho, un 10% de la plantilla de Teva fue llamada a filas desde el inicio del genocidio y estos fueron recompensados económicamente por la farmacéutica. Un mes antes, a finales de enero de 2024, once ministros y quince diputados de la coalición del actual gobierno israelí celebraron unas conferencias donde se exigió – entre cantos y bailes- la expulsión definitiva de los palestinos de la Franja de Gaza y el reasentamiento de los colonos.

La implicación de Teva volvió a resonar en las palabras de Yossi Ofek, director general de Teva Israel y del clúster de Ucrania, África y Oriente Medio. Ofek declaró para Ice System el 10 de abril de 2024, que Teva se movilizó desde el primer día de la guerra en beneficio de Israel, lo que para él era: los heridos, las familias de estos y… las fuerzas de seguridad.

Es más que evidente que si financias un gobierno, unas organizaciones y empresas que exigen la deportación de un pueblo, el mantenimiento de un sistema de apartheid y la limpieza étnica; y si financias y ayudas a los soldados que llevan a cabo estos actos, estás financiando crímenes de lesa humanidad. Esto es algo que desde Health Workers For Palestine España denunciamos desde hace más de un año.

Las guerras, las masacres, los genocidios son caros, por eso, dentro de la lógica del capitalismo corporativista y bestializado, las políticas eliminacionistas tienen en cuenta el coste-beneficio. Exterminar a miles de personas tiene otro objetivo, aparte del ya intrínseco, y es el de refundar las relaciones de poder y crear otras reglas del juego económico donde solo unos pocos tengan beneficios absolutos. Estos pocos son los que Klein situó en la burbuja de extrema riqueza y para los que la sentencia de Noam Chomsky tiene su pleno sentido: profit over people. Miles de transnacionales han ganado y ganan enormes cantidades de dólares y euros en el genocidio en curso, como así demostró en su informe “De la economía de ocupación a la economía de genocidio”, Francesca Albanese, relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos. La impunidad y la inacción institucional internacional juegan a favor de los genocidas. Para el capitalismo corporativista y bestializado, si el coste de asesinar a miles de personas en Gaza hubiese sido un riesgo económico, nunca se hubiese producido. Por ende, si se ha producido es porque asesinar a todo un pueblo es rentable económicamente. Y esto es algo que no deberíamos olvidar.

En otro informe anterior, “El genocidio como supresión colonial” de octubre de 2024, Albanese señaló que el cultivo de la doctrina que sostiene que la determinación del pueblo palestino es una amenaza para la seguridad de Israel es la justificación para legitimar una ocupación ilegal de forma permanente. En palabras de Yakov Rabkin, el sionismo, como proyecto nacionalista europeo y estadounidense, justifica el aumento del gasto en defensa en Israel como la única manera de salvaguardar a todos los judíos del mundo; incluso aunque muchos judíos no estén de acuerdo con el proyecto sionista. Por eso, la deshumanización y cosificación del pueblo palestino desde 1948 hasta día de hoy es una de las bases de la política estatal de Israel, independientemente del tipo de gobierno que haya habido.

Apoyar económicamente una entidad etnocrática y racista como Israel es financiar políticas de extrema crueldad. Todo este conjunto variopinto de canallas y asesinos como Benjamin Netanyahu, Bezalel Yoel Smotrich, Itamar Ben-Gvir, Daniella Weiss siguen ahí porque miles de empresas financian sus crímenes de lesa humanidad. Teva es una de esas empresas. Pero a todos esos psicópatas y empresarios colaboracionistas les recordamos que, en algún momento, esa economía iniciada en la era de George Bush hijo será desenmascarada, así como en algún momento Palestina será libre.

Accesibilidad física de los medicamentos en los países que alojan ensayos para las aprobaciones de la FDA

OTRAS FUENTES. Revista nº 44 Enero 2026 

Chris J. Lee, BS1 et.

JAMA Internal Medicine | JAMA Network 2026;186;(1):109-115.

https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/fullarticle/2840935https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/fullarticle/2840935?guestAccessKey=616af18a-e05a-422b-8026-7a9d3c0885eb&utm_medium=email&utm_source=postup_jn&utm_campaign=article_alert-jamainternalmedicine&utm_content=etoc-tfl_&utm_term=010626

Este abstract de Jama nos ha parecido enormemente significativo. Este estudio transversal demuestra de una forma rotunda como los países de bajos y medianos ingresos (LMIC) donde se realizan ensayos clínicos por la industria farmacéutica no presentan ningún beneficio en el acceso posterior a esos medicamentos. Podemos considerar este método de realización de ensayos clínicos, en países LMIC como una forma de explotación humana.

Pregunta ¿Los medicamentos son físicamente accesibles en los países donde se prueban para la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), y el acceso físico ha mejorado en ellos con el tiempo?

Hallazgos En este estudio transversal de 172 medicamentos aprobados por la FDA de 2015 a 2018 y probados en 89 países, el 24 % fueron físicamente accesibles en todos los países donde se probaron 5 años después de la aprobación de la FDA. Los países de Europa Occidental tenían un acceso notablemente mejor (82%) que los países de África (28%), sin mejoras a lo largo del tiempo para los países de bajos y medianos ingresos.

Es decir, la mayoría de los países que participan en los ensayos para las aprobaciones de la FDA no pueden acceder físicamente a los medicamentos que prueban, particularmente los países de ingresos bajos y medianos, lo que plantea preocupaciones sobre la explotación, sin mejoras a lo largo del tiempo.

Esquema

Importancia Las poblaciones que participan en ensayos clínicos deben beneficiarse de las intervenciones resultantes, de acuerdo con la orientación ética. Sin embargo, los estudios exploratorios muestran que los países de bajos y medianos ingresos (LMIC) que participan en ensayos para las aprobaciones de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) carecen de acceso oportuno a los medicamentos que prueban, lo que plantea preocupaciones sobre la explotación.

Objetivo Determinar si los medicamentos que reciben autorización de mercado ( se vuelven físicamente accesibles) y cuándo son accesibles en los países donde se prueban para la aprobación de la FDA, así como las tendencias a lo largo del tiempo por ingresos del país y región geográfica.

Diseño y configuración Este análisis retrospectivo transversal de los ensayos de fase 2 y 3 que respaldan la aprobación de la FDA de nuevos medicamentos de 2015 a 2018 utilizó datos de la base de datos Drugs@FDA, el sitio web ClinicalTrials.gov y los sitios web de las agencias reguladoras de medicamentos. Los datos se analizaron desde noviembre de 2022 hasta enero de 2025.

Principales resultados y medidas Proporción de medicamentos que reciben autorización de mercado (accesible físicamente) donde se prueban para la aprobación de la FDA, tiempo medio de autorización y proporción de países con acceso físico a todos los medicamentos que probaron dentro de 1 a 5 años de la aprobación de la FDA por país, grupo de ingresos y región geográfica.

Resultados La FDA aprobó 172 medicamentos entre 2015 y 2018 basados en 885 ensayos que abarcan 89 países (mediana [IQR] de 16 [7-26] países por medicamento). Entre los 77 países que informaron públicamente las autorizaciones de comercialización, 11 (14%) tuvieron acceso físico a todos los medicamentos que probaron 5 años después de la aprobación de la FDA. De los 144 medicamentos probados fuera de los EE. UU., 34 (24%) fueron físicamente accesibles en todos los países donde se analizaron. Los países de altos ingresos tenían un mayor acceso físico, con 45 de 142 (32%) que probaron medicamentos físicamente accesibles, que los de ingresos medios altos (19 de 87 medicamentos [22%]) o los países de ingresos medios bajos (7 de 55 medicamentos [13%]) dentro de los 5 años posteriores a la aprobación de la FDA (P < .001). Entre los medicamentos probados accesibles en el momento de 5 años, el acceso físico fue más bajo en África (11 de 40 [28%]) y más alto en Europa Occidental (104 de 127 [82%]) (P < .001). El acceso físico mejoró con el tiempo para los países de altos ingresos (2015-2016 vs. 2017-2018 aprobaciones de la FDA: 13 de 58 [22%] vs 32 de 84 [38%]; P < .001), sin mejoras estadísticamente significativas para los ingresos medios altos (2015-2016 vs. Aprobaciones de la FDA de 2017-2018: 7 de 38 [18 %] frente a 12 de 49 [24%]; P = 0,08) o países de ingresos medios bajos (2015-2016 vs. Aprobaciones de la FDA: 4 de 29 [14 %] vs 3 de 26 [12 %]; P = 0,48).

Conclusiones y relevancia Los resultados de este estudio transversal mostraron que la mayoría de los países involucrados en los ensayos para las aprobaciones de la FDA no obtienen acceso físico oportuno a los medicamentos que ayudan a evaluar, particularmente los LMIC, sin mejoras a lo largo del tiempo para los LMIC.

La reforma de la legislación farmacéutica europea: ungravísimo paso atrás.

  • Es un retroceso en los derechos de las personas.
  • Consolida un modelo de monopolio que está provocando precios injustificados y
    enormes beneficios abusivos para las empresas farmacéuticas.
  • Con la legislación aprobada los precios de los nuevos medicamentos seguirán siendo
    abusivos.
  • Los desabastecimientos continuarán o se incrementarán.
  • Las dificultades de acceso a miles de personas no se resolverán.

Según datos de la EFPIA, la patronal farmacéutica europea, en 2023 las ventas de
medicamentos de las empresas afiliadas a su organización, ascendió a 274.545 millones de
euros en los países de la Unión Europea (1).
Con precios de medicamentos genéricos, el gasto habría sido de 87.349 millones de euros. El
resto, 131.025 millones es el SOBRE PRECIO que se paga en teoría para financiar la I+D.
Pero los gastos de investigación, según EFPIA, ascendieron solamente a 32.838 millones de
euros en los países de la UE. Es decir, los BENEFICIOS ABUSIVOS ascienden a 98.187 millones
de euros.
Este modelo no sirve a la sociedad, pero sí a las grandes empresas farmacéuticas: La mayor
parte de la investigación que realizan no es innovadora sino incremental. No se investiga en las
necesidades de salud de la población, ni en intervenciones no farmacológicas orientadas a la
promoción de la salud y la prevención de las enfermedades. El exceso de beneficio se dirige en
parte a marketing (más que a I+D), con lo que se presiona a los médicos para recetar los
medicamentos más caros, forzando una sobre prescripción que se puede estimar en un 30% del
total de medicamentos consumidos.
Los precios abusivos impiden o retrasan el acceso a miles de pacientes y animan a las
empresas a retirar y desabastecer medicamentos de precios menos caros.
Lamentablemente, ni el Consejo de la Unión Europea, ni el Parlamento Europeo, con la ponencia
que ha llevado a cabo la eurodiputada del Partido Polpular Dolors Montserrat, han dado
respuesta a esta situación injusta para los pacientes y la sociedad, sino que la han reforzado..
Es un gravísimo paso atrás.
El pasado 11 de diciembre la Comisión negociadora del Parlamento Europeo y el Consejo de la
Unión Europea anunciaron que habían alcanzado un acuerdo sobre la reforma de la legislación
farmacéutica (2, 3, 4).. El acuerdo debe ser ratificado y aún requiere la aprobación formal de los
países miembros de la UE y del Parlamento Europeo.

2

Una primera valoración
En una primera valoración comprobamos como se ha perdido una gran oportunidad para hacer
más justo el sector farmacéutico. Efectivamente, se consolidan los beneficios abusivos de la
industria farmacéutica y no se adoptan medidas para evitar los precios exorbitantes que viene
exigiendo por los nuevos medicamentos (hasta superar en ocasiones el millón de euros por
tratamiento).
El acuerdo refuerza el monopolio de las empresas farmacéuticas. que es sin duda la causa
principal del elevado precio de los nuevos medicamentos. El monopolio que concede la
legislación a las empresas prohibiendo que se puedan comercializar otros medicamentos
genéricos o biosimilares durante una serie de años, esta en la raíz de una situación que
compromete de forma grave la accesibilidad y asequibilidad de medicamentos y vacunas a
nivel mundial.
Comentarios sobre algunos puntos particularmente relevantes del texto presentado
El antecedente inmediato
La legislación actual tiene dos mecanismos para establecer el monopolio.
Por un lado, las patentes de medicamentos, que impiden la comercialización de un
medicamento genérico durante 20 años desde el registro de la patente (más la posibilidad de
añadir 5 años con el Certificado de Protección Suplementaria).
Un segundo mecanismo que incluía la legislación europea reconocía 10 años de protección de
mercado (protección de datos y de comercialización, aunque hubiera caducado la patente). Con
esta protección y el monopolio que se concede a las empresas, estas pueden fijar sobre precios
por encima del coste de fabricación, con la justificación que con esos recursos financiarán la
investigación. Sin embargo, como vimos antes, los precios fijados por las empresas están muy
por encima de lo necesario para financiar la I+D. Son beneficios abusivos.
La propuesta de reforma
En su propuesta inicial de reforma, la Comisión Europea proponía reducir la protección de
Datos y de Comercialización de 10 a 6 años. Todavía era exagerado, pero señalaba la buena
dirección. Sin embargo, el acuerdo alcanzado por el Parlamento y el Consejo fijan 8 años de
protección de datos, más uno de protección de comercialización, es decir, 9 años en total . Pero
aún puede ampliarse la protección con un año más, si es una nueva indicación con beneficio
significativo, y otro año más si es para enfermedades sin tratamiento actual, o si hay ensayos
clínicos comparados en varios países de la UE, o si se lanza en los países de la UE. Es decir, de
10 años pasa a 11 En lugar de la propuesta inicial de reducción a 6 se ha ampliado el tiempo
de monopolio, y por tanto se mantienen los beneficios abusivos.
Además, para enfermedades poco frecuentes (menos de 5 personas afectadas por cada 10.000
habitantes), se ofrecen 11 años de protección con un máximo de 13 años. Es necesario advertir
aquí, como es habitual la estrategia de las empresas farmacéuticas de dirigir en una primera
etapa sus nuevos medicamentos para fracciones de población, de tal manera que se puedan
considerar medicamentos huérfanos, logrando así más tiempo de monopolio.
Y, por si fuera poco, en el caso de antibióticos se concede un “ Bono de exclusividad
transferible” (TEV por su siglas en inglés) de 1 año de protección de mercado adicional, para
un producto elegido por la empresa que ésta puede aplicar a medicamentos, cuyas ventas
brutas anuales no hayan superado los 490 millones de euros en los cuatro años anteriores. Este
es sin duda un mecanismo perverso que altera gravemente el propio modelo. Es evidente que
la línea lógica para la investigación de fármacos. para responder a la resistencia antibiótica,
debería haber sido la investigación pública
Aceleración de los procesos de autorización y comercialización.
Por otra parte, la reforma modifica el sistema de regulación y acelera la autorización para la
aprobación de medicamentos, reduciendo el plazo de 210 a 180 días para qué la Agencia
Europea del Medicamento (EMA) emita el dictamen correspondiente. Esta aceleración,

3
demandada insistentemente por las empresas farmacéuticas, puede ir en detrimento de la
calidad de las autorizaciones (cuando conocemos por numerosos trabajos de investigación el
riesgo que supone de complicaciones y efectos secundarios así como la evidencia que más de
la mitad de las nuevas autorizaciones no aportan mejoras en los tratamientos).
El acuerdo, también incluye la aplicación de la “Excepción Bolar” que permite a los
fabricantes de medicamentos genéricos participar en licitaciones públicas antes de que expire
la patente del fabricante. Se amplia así el tiempo durante el cual pueden adoptar los
fabricantes de genéricos medidas antes de su producción y comercialización. Ésta medida está
diseñada en parte para la industria fabricante de medicamentos genéricos.
Finalmente otro elemento que incluye el acuerdo es el requisito de notificación en caso de
escasez. Se establece la obligación de notificar con seis meses de antelación a la empresa
farmacéutica responsable de la producción. En caso de previsión de escasez de un
medicamento . Este denominado requisito no tendrá ningún impacto. en los
desabastecimientos que están en relación estrecha con procesos de falta de rentabilidad de un
fármaco determinado entre otras causas.
La nueva legislación tampoco aborda y no corrige el problema de fondo de la Agencia Europea
del Medicamento que es su dependencia de la industria al financiarse por las mismas
empresas, en lugar de a través del presupuesto genera
Como conclusión consideramos que el acuerdo para la reforma de la legislación es un
retroceso en los derechos de las personas. Se consolida un modelo de monopolio que está
provocando precios injustificados y enormes beneficios abusivos para las empresas
farmacéuticas: cerca de 100.000 millones de euros anuales que deberían servir para fomentar la
investigación realmente innovadora, y para abaratar significativamente los precios, garantizando
una producción local suficiente para asegurar el suministro.
La presión de lobby de la industria, financiada a través de los sobre precios abusivos, que
pagamos todos y todas los ciudadanos ha logrado una vez más frenar y revertir cambios
necesarios. Con la legislación aprobada los precios de los nuevos medicamentos seguirán
siendo abusivos, los desabastecimientos continuarán o se incrementarán, y las dificultades de
acceso a miles de personas no se resolverán. Mientras y al mismo tiempo, el marketing de la
industria seguirá presionando a los profesionales para una sobre prescripción que causa miles
de muertes anuales en Europa por efectos adversos de medicamentos.
Sigue por tanto pendiente un cambio real que potencie la industria europea con una
financiación justa y suficiente, que apueste por investigación pública orientada a las
necesidades de salud, y que establezca plataformas de fabricación públicas para objetivos
estratégicos.

  1. Efpia. The Pharmaceuticasl Industry in Figures. Key Data 2025.
    https://www.efpia.eu/media/uj0popel/the-pharmaceutical-industry-in-figures-2025.pdf
  2. Comunicado del Consejo de la Unión Europea

https://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2025/12/11/pharma-package-council-and-parliament-reach-a-deal-on-new-rules-for-a-fairer-and-more-competitive-eu-pharmaceutical-sector/

  1. Comunicado del Parlamento Europeo

https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20251209IPR32110/deal-on-comprehensive-reform-of-eu-pharmaceutical-legislation

  1. Nota complementaria del Parlamento Europeo

https://www.europarl.europa.eu/news/en/press-room/20251209IPR32111/background-note-pharmaceutical-package-provisional-agreement-elements

Disponible el Nº 43 de la revista Acceso Justo al Medicamento

RESUMEN: 

En este número, una investigación original de Ángel María Martín que pone de manifiesto que el sistema de precios de referencia en genéricos podría

ahorrar más de 900 millones de euros anuales a la sanidad

pública, pero no se hace por decisión política. También, un reportaje sobre la entrega de los III Premios de la AAJM en el Ayuntamiento de Noblejas el pasado 15 de noviembre.


El sistema de precios de referencia en genéricos podría ahorrar más de 900 millones de euros anuales a la sanidad pública, pero no se hace por decisión política El número 43 de la revista ACCESO JUSTO AL MEDICAMENTO, https://accesojustomedicamento.org/revista-de-aajm/ ya está disponible. El presente número de la revista está dedicado, casi en su totalidad, a publicar una investigación de Ángel Mª. Martín Fernández-Gallardo, inspector farmacéutico del Sistema Nacional de Salud (SNS) jubilado, vicepresidente de la AAJM y exjefe de Área de Farmacia del Sescam, sobre el sistema de precios de referencia de los medicamentos genéricos. Según señala: “el Sistema de Precios de Referencia (SPR) desde 2012 está en muerte cerebral, tiene un electroencefalograma plano (EEG), pero no siempre fue así. Hasta esa fecha gozaba de una saludable vitalidad fruto de la importante competencia entre genéricos, que generaba precios a la baja impulsados por laboratorios que apostaban por bajadas de precios como herramienta para ganar cuota de mercado a sus competidores. Pero en 2012 un nefasto cambio de Ley y una “fatua” le asestaron un doble golpe mortal”. Las conclusiones del estudio, con profusión de tablas de datos basados todos ellos en cifras oficiales, determinan que “el SPR y su funcionamiento desde sus orígenes hasta hoy, si algo se puede concluir es que bajar los precios con el SPR es posible, porque durante muchos años los precios bajaron significativamente. Y que si ya no lo hacen es, por el cambio que introdujo la Ley de 2012 que parece un traje a medida para las multinacionales de medicamentos con patente, que fosiliza los PR después de la aprobación de su PR inicial. El posterior funcionamiento del SPR y la inexistente competencia que debería generar no consigue ni un euro más de ahorro”. En definitiva, el SNS se desangra, lo que equivale a no poder invertir en recursos humanos o renovación de tecnología obsoleta, por no aplicar un SPR que se había mostrado eficaz, pero que se ha dejado en vía muerta por los intereses de la industria farmacéutica con la ausencia de respuesta eficaz por el Ministerio de Sanidad. Un dato revelador: “Con sólo los 10 principios activos más consumidos, el SNS podría ahorrar anualmente más de 900 millones de euros, si se aplicaran los criterios anteriores a 2012”. El otro gran tema de la revista, centrado en el acontecimiento que representan los premios anuales de la AAJM, que ya van por su tercera edición, es la crónica del acto celebrado, gracias a su hospitalidad, en el Ayuntamiento de Noblejas el pasado 15 de noviembre. Los galardonados han sido el especialista en farmacia hospitalaria Francesc Puigventós, el Colegio Oficial de Médicos de Toledo, la Confederación Salud Mental España, la periodista Sara Plaza Casares, la organización internacional Salud y Fármacos, y una mención especial para el escritor y director de cine Roberto Santiago. Se ofrecen, igualmente dos editoriales. Uno de balance, como corresponde a fin de un ciclo anual en el que se hace hincapié en el esfuerzo de la revista, en editoriales y artículos, para describir cómo la industria farmacéutica influye en todos, desde gobiernos, instituciones y administraciones, hasta medios de comunicación, médicos y pacientes para conseguir mantener sus enormes y escandalosos beneficios. El otro es una profunda reflexión de David Larios Risco, abogado y vocal de la Junta de la AAJM, en donde sostiene que la discriminación no es una opinión sino, directamente, un determinante de la salud, y concluye que “la respuesta ética a la discriminación y exclusión sanitaria no puede ser otra que la solidaridad, la cooperación, la transparencia y las garantías constitucionales de los sistemas que priorizan el interés general”.

Acceso al PDF del Nº 43 de la revista AJM, en:

https://accesojustomedicamento.org/wp-content/uploads/2025/12/r43.pdf

Lectoras y lectores

EDITORIAL. Revista nº 43 Noviembre-Diciembre 2025

Comisión de Redacción.

Finalizamos un año en el que hemos alcanzado. con este número, la 43 edición de la AJM. Está realidad ha sido posible gracias a la ayuda generosa de excelentes colaboradores que han aportado su conocimiento y experiencia.

Durante este año hemos continuado intentando exponer, mediante un contenido riguroso en la selección de textos, la situación actual en el acceso y asequibilidad a los medicamentos necesarios para él tratamiento y recuperación de la salud.

Hemos expuesto en diferentes artículos, como el discurso de las grandes farmacéuticas sobre patentes y precios que domina la percepción y la narrativa. es falso y además ocasiona graves perjuicios a la salud.

En editoriales y artículos hemos descrito cómo la industria influye en todos, desde gobiernos, instituciones y administraciones, hasta medios de comunicación, médicos y pacientes para conseguir mantener sus enormes y escandalosos beneficios. También seguimos trabajando en líneas de investigación propias que nos gustaría reforzar y consolidar. 

Este número final de 2025 tiene unas características especiales. Incluye un extenso trabajo de investigación de Ángel María Martin sobre los medicamentos genéricos que nos parece será de considerable interés por las aportaciones que realiza. Incluimos el texto íntegro para facilitar su atenta lectura. Su tamaño ha determinado que el formato habitual, con artículos originales y artículos de otras fuentes haya sido modificado. En este número, solamente hemos mantenido la editorial y la información sobre los premios anuales AAJM- Noblejas 2025.

Finalmente queremos agradecerte lectora/lector tu interés en la lectura de nuestra revista, que es nuestro estímulo fundamental para seguir adelante en un año 2026 que se dibuja en el horizonte, con la misma dureza y dificultad que el año que termina. Pero es necesario continuar y resistir, por ello hacemos propias las palabras de Miguel Ríos para el nuevo año 

«La sociedad tiene que despertar

para evitar el suicido

Alerta roja!

Reaccionar, por el futuro

de la humanidad

Salvar el aire, salvar el mar

Salir del pozo de desigualdad

Hay que luchar

Salud

Contra la discriminación que enferma

EDITORIAL. Revista nº 43 Noviembre-Diciembre 2025

David Larios Risco.

Abogado. Vocal de la Junta Directiva de la AAJM.


La discriminación no es una opinión, es un determinante de la salud. Tampoco es un mal abstracto. Tiene síntomas que no se tratan, diagnósticos tardíos y daños evitables para paciente muchas veces invisibles.

Las barreras para el acceso a la sanidad de personas excluidas operan, al menos, por dos vías entrelazadas. La primera, político-administrativa: normas que restringen la entrada al sistema, requisitos de cobertura o empadronamiento inalcanzables, circuitos opacos. La segunda, práctica: sesgos implícitos, barreras idiomáticas y culturales, desinformación, miedo a ser denunciado y trámites que expulsan de la atención ordinaria a quienes más la necesitan. El resultado es conocido: peores diagnósticos, menor continuidad terapéutica y peor control de enfermedades crónicas y transmisibles.

La Comisión Europea advierte que el 3,6% de la población de la UE se encuentra con necesidades sanitarias no cubiertas, elevándose esa tasa hasta el 6% entre personas en riesgo de pobreza, y alerta de que esa exclusión sale cara: “cerrar la puerta en primaria y en el acceso a medicamentos esenciales multiplica los costes futuros” (1).

A pesar de ello, asistimos a un repunte de corrientes políticas que normalizan discursos y prácticas de xenofobia y racismo, algo que ha constatado la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA) alertando de los retrocesos en derechos de las personas migrantes y de su exclusión de los servicios básicos, incluida la protección de la salud (2).

Ante el peligro que supone la extensión de estas corrientes ideológicas y políticas que legitiman la vulneración de los derechos humanos es conveniente que hagamos memoria y recordemos que, durante siglos, “tolerar” era poco más que permitir lo que se juzgaba erróneo: una actitud magnánima y prudencial del poder hacia quienes discrepaban, hacia los diferentes. Y que no fue hasta bien entrado el Siglo XX cuando las tradiciones religiosas y las democracias constitucionales dieron el salto ético y jurídico “de la tolerancia” al “reconocimiento de iguales derechos” e “igual dignidad”.

Y en ese tránsito, los estados modernos comprendieron que no basta con “no perseguir” al diferente, y pusieron en marcha obligaciones positivas de equiparación entre ciudadanos de procedencias distintas, medidas y políticas que permitían aspirar a un acceso equitativo al estado del bienestar.

Lo contrario, lo que propugna el ideario del racismo y la xenofobia, es que retrocedamos del estándar de igualdad efectiva al viejo permiso precario: tolerar la diferencia mientras se la deja fuera de los derechos materiales, empezando por el acceso a la salud y a los fármacos que salvan vidas.

A escala internacional, la discriminación se expresa en la brecha entre quienes pueden pagar y quienes quedan fuera. Las diferentes políticas y modelos sanitarios determinan la coexistencia de países que apenas garantizan urgencias y servicios de auxilio a personas excluidas de la cobertura o en situación administrativa irregular, con otros que reconocen accesos más amplios; pero incluso donde las normas son más generosas, persisten quiebras en el acceso efectivo. No se trata sólo del sistema de financiación sanitaria, sino de cómo cada Estado articula el control migratorio y su “economía moral” de inclusión y exclusión.

A ello se superpone una discriminación económica añadida en el acceso a los medicamentos: precios fijados por “valor”, opacidad de costes e I+D y desabastecimientos que convierten medicinas esenciales en activos financieros. Cuando el precio expulsa, la desigualdad de renta se suma a la racial o administrativa: doble exclusión —no llegar al sistema o, si se llega, no poder pagar o no encontrar el medicamento.

España no es inmune. Hemos avanzado hacia la universalidad, pero persisten barreras de facto para quienes menos poder tienen: empadronamientos difíciles, exigencias documentales cambiantes en función del territorio autonómico o circuitos que derivan a urgencias lo que debería resolverse en primaria; son tan sólo algunos ejemplos.

Las consecuencias en términos de salud y costes están bien documentadas: más hospitalizaciones evitables, mayor mortalidad por causas tratables, cronificación de enfermedades controlables con fármacos de primera línea y un impacto económico que recae —paradójicamente— sobre el propio sistema. Cada barrera añadida hoy es un coste sanitario y humano multiplicado mañana. Y cuando hablamos de medicamentos esenciales —antibióticos, anticonvulsivantes, antihipertensivos, antidiabéticos, analgésicos, vacunas— la demora no es neutra: es daño.

El marco de obligaciones es inequívoco. La igualdad y la no discriminación no son retórica, sino mandato jurídico y ético. Los poderes públicos deben garantizar que nadie quede atrás por su origen, color de piel, estatus migratorio, lengua, discapacidad, género o pobreza. Eso implica remover obstáculos administrativos, vigilar y corregir sesgos clínicos, orientar la financiación y la política farmacéutica a las necesidades reales —no a la capacidad de pago— y asegurar que las listas y guías de medicamentos esenciales se traduzcan en disponibilidad y asequibilidad efectivas.

Los compromisos internacionales son claros: acceso disponible, aceptable y de calidad; prohibición de limitar la atención por estatus migratorio; y deber de adoptar medidas para reducir desigualdades. La solidaridad no puede quedarse en declaraciones: apoyar capacidades regulatorias y productivas en países de renta baja y media, compartir tecnología y datos, y alinear la I+D con necesidades de salud pública son condiciones para que la lista de medicamentos esenciales no sea un catálogo de ausencias.

La respuesta ética a la discriminación y exclusión sanitaria no puede ser otra que la solidaridad, la cooperación, la transparencia y las garantías constitucionales de los sistemas que priorizan el interés general.

Referencias

  1. 3,6% experience unmet needs for medical care in 2024” European Commission. Eurostat News, 20 agosto 2025.
  • FRA`s Fundamental Rights Report 2024” European Union Agency for Fundamental Rights. 5 june 2024.