ORIGINAL. Revista 50, Septiembre 2026.
José Luis Pedreira Massa.
Psiquiatra y Psicoterapeuta infancia y adolescencia. Prof. Psicopatología, Grado Criminología (jubilado). Prof. Salud Pública, Grado Trabajo Social (jubilado). UNED.

Desde la coordinación de la Revista me solicitan un folio en conmemoración del número 50. Dos consideraciones previas: la primera es que decir un folio es muy fácil, pero escribir un folio en ocasiones es más difícil que solicitar 10 folios, así que se intentará. Lo segundo es reconocer que llegar al número 50 es toda una odisea y un compromiso, nuestro país es el líder en números 0/1 de multitud de publicaciones, tanto más si son temas muy específicos y con compromiso social, por eso es para dar los parabienes a los editores de la revista que nos ocupa.
En estos años nos hemos concienciado de dos situaciones aparentemente contradictorias: el incremento de nuevos fármacos con nuevas perspectivas y fundamentos científico-técnicos y, como consecuencia de ello, el incremento de los precios de los medicamentos que aumentan de forma exponencial sin justificar, de forma suficientemente consistente, dichos costes para la población.
Exigir que las grandes internacionales farmacéuticas justifiquen de forma específica los costes reales incluyendo los estudios de mercado de los futuros fármacos y que, al menos anualmente, se publique la evolución de ventas y ganancias con los productos comercializados previamente.
Los nuevos tratamientos individualizados, con bases genéticas o inmunológicas, han sido la excusa para incrementar, de forma exponencial, los precios y pretender justificarlo que, previo a la comercialización, ha existido una investigación costosa y prolongada en el tiempo.
El Sistema Nacional de Salud dedica una partida presupuestaria, creciente y permanente, para subvenir los costes de los tratamientos farmacológicos y esa partida va en claro detrimento de las inversiones en otras partidas de mayor trascendencia para la salud de la población. Pero este simple hecho, tan racional y consistente, debe ser explicado de forma clara y comprensible al conjunto de la población y a los colectivos de pacientes afectados.
Larga vida a la Revista por el precio justo del medicamento.
