La política farmacéutica de Trump y su modelo de nación más favorecida (MNF)

  • La política Trump de nación más favorecida (MNF) y su impacto sobre el precio de los medicamentos en España y en la Unión Europea: un previsible notable incremento del gasto farmacéutico público

ORIGINAL. Revista n.º 48 de Mayo 2026

Ramón Gálvez Zaloña.

Médico neurólogo. Máster en Gestión de Servicios Sanitarios. Coordinador de la rAJM.

En primer lugar y para comprender adecuadamente la situación a la que se enfrenta la UE y España, debemos abordar de forma resumida la política farmacéutica desarrollada por Trump y su estrategia de nación más favorecida (MNF)

Los ciudadanos en Estados Unidos pagan demasiado, cantidades desmesuradas, por los fármacos que precisan para su salud. Según señala Public Citizen (1) en los Estados Unidos, los fabricantes de medicamentos: “tienen un precio de productos de marca, un 422% superior a los precios en países comparables y los precios siguen siendo más de tres veces más altos que en otras naciones, incluso después de contabilizar los reembolsos”.

Esta realidad afecta de forma terrible a las personas enfermas que precisan tratamiento que ven su salud en grave riesgo, ante la imposibilidad de acceder a los medicamentos necesarios. Las diferentes administraciones, en los últimos años, han intentado paliar con débiles decisiones esta situación. La Administración Biden, consiguió con la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) (2) una disminución de precios para un grupo de medicamentos, mediante la posibilidad otorgada a Medicare de negociación con la industria farmacéutica.

Al mismo tiempo, se estableció un límite máximo de gasto anual por paciente para los enfermos incluidos en Medicare (parte D) a partir del cual su coste era asumido por la administración.

La llegada por segunda vez al gobierno de Trump cambia radicalmente el escenario. Su línea estratégica principal ha ido dirigida a aplastar las medidas contenidas en la Ley IRA, a través de una cascada de órdenes ejecutivas que modifican y anulan sus disposiciones.

En mayo de 2025, el gobierno Trump, emitió una orden ejecutiva (3) mediante la cual exigía a las empresas farmacéuticas tres requisitos fundamentales:

1º La consideración de Estados Unidos como nación más más favorecida. (MNF).

2º La institución de una plataforma de venta directa al consumidor {Plataforma TrumpRx) para determinados fármacos

3º El aumento de precios a nivel internacional.

En su exaltada terminología, Trump exponía la exigencia para que «todos los fabricantes negocien más con las naciones extranjeras que se aprovechan de nosotros», y así les instaba a obtener más dinero por sus productos en otros países. A continuación, irá más allá, afirmando que estos ingresos adicionales «deben ser repatriados para reducir los precios de los medicamentos para los pacientes y contribuyentes estadounidenses a través de un acuerdo explícito con los Estados Unidos».

El esquema de funcionamiento de MFN de Trump se basa en una premisa indispensable por la cual las empresas productoras de medicamentos proporcionan voluntariamente al gobierno de los Estados Unidos datos completos sobre los precios, actualmente confidenciales, que negocian con las naciones del G-7 más Dinamarca y Suiza. A partir de esa información, el gobierno Trump seleccionará el segundo precio más bajo en el extranjero como punto de referencia, con ajustes según el producto interior bruto (PIB) per cápita en comparación con los Estados Unidos.

Con este marco de trabajo, Trump en julio de 2025 se dirigió a 17 de las mayores empresas fabricantes de medicamentos de marca (bajo patente) exigiendo que el precio de sus fármacos en EE.UU fuera similar al establecido en otros países desarrollados, en aplicación de su política de «nación más favorecida» (MFN).

De forma casi inmediata, la Administración Trump inició un proceso de entrevistas con empresas como AbbVie, Amgen, AstraZeneca, Boehringer Ingelheim, Bristol Myers Squibb, Eli Lilly, EMD Serono, Genentech, Gilead, GSK, Johnson & Johnson, Merck, Novartis, Novo Nordisk, Pfizer, Regeneron y Sanofi que terminó en acuerdos secretos.

Según informaciones posteriores, estos acuerdos incluyen, un compromiso con algunas medidas para la disminución de precios de los medicamentos comprados por los programas Medicare y Medicaid, y también por las aseguradoras privadas.

Sin embargo, los propios CEO,s de la industria plantearon sus dudas sobre diversos aspectos de los acuerdos, por ejemplo, la forma de utilizar los ingresos adicionales.

Estos acuerdos firmados tienen corta duración, un periodo de tres años y establecen, como principal concesión a corto plazo, los precios de nación más favorecida (MNF) en Medicare y Medicaid, pero no está claro qué medicamentos están sujetos a estos precios MNF y, por lo tanto, cuánto ahorro, si lo hay, obtendrá Estados Unidos.

Un primer análisis muestra que la mayoría de los estadounidenses no se beneficiarán de estos acuerdos, o lo harán de una forma mínima. Sin embargo, la industria farmacéutica, si consigue notables beneficios. Así, a cambio de su cooperación, la administración otorga a las empresas una exención de 3 años de aranceles sobre los medicamentos e ingredientes activos que importan a los Estados Unidos. Pero lo más sorprendente, es que serán elegibles para revisiones aceleradas cuando soliciten la aprobación de la FDA para nuevos medicamentos.

La FDA reserva revisiones aceleradas de medicamentos en el caso de necesidades médicas insatisfechas o para responder a una emergencia de salud pública como la pandemia de COVID-19. Como afirma Sarah Karlin-Smith, investigadora de Public Citizen, las revisiones aceleradas no pueden ser un incentivo a la reducción de precios y la FDA no debería ser involucrada en este proceso.

Detengámonos aquí para analizar la supuesta base teórica que sustenta el sistema MNF.

La primera pregunta que es necesario responder es porque los precios son tan altos en Estados Unidos con respecto al resto de países y en concreto a la Unión Europea.

La respuesta a esta cuestión es clara, los precios en Estados Unidos de los medicamentos son tan altos, porque no existe ningún tipo de regulación sobre los mismos y el modelo de patentes y monopolio consolida y permite que la BigPharma pueda establecer los precios más altos sin control alguno. (La magnitud del problema puede observarse en el dato siguiente: en Estados Unidos, los medicamentos de marca, “innovadores” que representan un 8 % del total provocan el 84 % del gasto)

Las normativas europeas y los procesos de negociación de precios que se llevan a cabo en los diferentes Sistemas y Servicios de Salud en la UE para la financiación de un determinado fármaco impiden a las empresas farmacéuticas, imponer, precios de forma unilateral y arbitraria (aun con todas las dificultades y limitaciones por el poder de la Big Pharma). Los precios en Europa se fijan a través de procedimientos de análisis y negociación por diferentes organizaciones gubernamentales, que evalúan los costes, la calidad y los resultados de los medicamentos en la salud y su impacto presupuestario.

Podemos afirmar por tanto de forma rotunda que la diferencia de precios de medicamentos entre Estados Unidos y Europa, no se debe en absoluto a un supuesto aprovechamiento por la UE de los costes de investigación y desarrollo que asume EE.UU como señala falsamente Trump. Es su propio sistema de patentes y monopolio con fijación unilateral de precios por las grandes industrias farmacéuticas lo que genera las diferencias. Como señala Dean Baker (4) una y otra vez en sus artículos, el grave problema de acceso a los medicamentos en Estados Unidos, está motivado por el monopolio.

La política comercial agresiva del gobierno Trump

Veamos a continuación como el gobierno Trump ha continuado con un desarrollo rápido de una política farmacéutica comercial muy agresiva intentando obligar a los diferentes países a adoptar reglas y criterios claramente lesivos para sus propios intereses

El gobierno Trump ha extendido sus exigencias utilizando las amenazas arancelarias para obligar a otros países a incrementar el precio que deben pagar por los medicamentos que producen las grandes industrias farmacéuticas estadounidenses.

En enero de 2026, Trump ha reiterado, con su expresión habitualmente insolente, la exigencia a los países europeos de pagar más por los medicamentos. (Europa supone más del 20 % de la facturación de la industria farmacéutica y Estados Unidos casi el 50 %.). En la consecución de este objetivo no ha dudado en utilizar el chantaje y la burla de responsables políticos como Starmer o Macron*.

En ese contexto, Trump pretende que en la negociación de precios con las empresas farmacéuticas los servicios de salud europeos aumenten el coste y tengan que aceptar precios más elevados en Europa para compensar lo que considera de forma injustificada “las pérdidas” de Estados Unidos.

Revisemos a continuación, los primeros efectos de la política agresiva Trump sobre la Unión Europea

El acuerdo farmacéutico impuesto por Trump al gobierno Starmer: una pérdida de recursos para el NHS

El ejemplo más visible por las reacciones que ha desencadenado es el de Reino Unido. Efectivamente, el Reino Unido ha firmado un acuerdo con el gobierno Trump que supone al NHS un incremento del 25% en el gasto sanitario farmacéutico.

El sistema de salud británico está sufriendo unas tremendas dificultades en el desarrollo de la atención sanitaria. Según datos del Real Colegio de Medicina de Urgencias, en 2024, alrededor de 320 pacientes fallecieron semanalmente en Inglaterra debido a retrasos en la atención de urgencias, que podrían haberse evitado, y más de 7 millones de personas permanecieron en listas de espera del NHS.

En este contexto difícil y angustioso, el gobierno británico ha cedido a las amenazas arancelarias del gobierno Trump con la colaboración de las grandes farmacéuticas, recortando los controles de precio del NHS, y ha firmado un acuerdo con cláusulas secretas, que supone un incremento del 25 % en los procesos de fijación de precios que aplica NICE.

El gobierno británico en una declaración oficial fijó el incremento del coste para el NHS en Inglaterra provocado por el Acuerdo en mil millones de libras esterlinas en los próximos tres años. El acuerdo no solo obliga al NHS a gastar más libras en medicamentos nuevos, bajo patente, si no incluso en aquellos fármacos que ya está adquiriendo y continúan bajo patente.

Aún más grave es como la decisión afecta a NICE en su proceso de evaluación de nuevos fármacos. El cambio de umbral puede provocar que algunos fármacos que anteriormente habrían sido rechazados ahora sean financiados.

Un excelente editorial de The Lancet (5) expone que el Reino Unido está sufriendo ya, coincidiendo en el tiempo con la presión de Trump. La política de las principales compañías farmacéuticas de retirar casi 2.000 millones de libras esterlinas de inversiones anteriormente propuestas para el país, justificando su decisión por la insuficiente inversión gubernamental. Como señala el editorial, el núcleo, el origen del problema, es la cantidad de dinero que el Servicio Nacional de Salud (NHS) gasta en medicamentos. La industria considera inadecuada, la cantidad que recibe y su amenaza inmediata es la reducción de su inversión en investigación y desarrollo.

La rendición a la presión Trump del gobierno Starmer se ha concretado, en elevar el umbral de coste-efectividad del Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención (NICE) en un 25 %. Just Treatment ha calificado esta decisión como una mala respuesta, una cesión a «una extorsión coordinada al contribuyente británico por parte de las grandes farmacéuticas y Donald Trump».

La oposición a este acuerdo ha sido muy notable. Treinta y un diputados laboristas, verdes, liberaldemócratas, independientes y nacionalistas escoceses han presentado una moción en la Cámara de los Comunes, informa The Guardian ( 6). Este grupo ha expresado su desacuerdo con la decisión de dar al secretario de Salud el poder de anular una decisión de NICE, sobre cuánto debe gastar el NHS para un medicamento determinado. Esta resolución impide, a NICE su función básica, dirigida a evitar los precios excesivos que cobran las compañías farmacéuticas.

El impacto sobre la salud de los ciudadanos puede ser muy notable (7). Investigadores de la Universidad de York en un análisis establecen una proyección en la que consideran que esta decisión provocará más muertes adicionales que las sufridas durante dos años de pandemia.

¿Cuáles son en este breve período las primeras reacciones y posicionamientos que se dibujan de gobiernos, servicios de salud e industrias farmacéuticas?

Con la estrategia de nación más favorecida, Trump intenta, según hemos visto anteriormente, conseguir similares precios a los europeos, pero sus consecuencias van mucho más allá, proponiendo un futuro inmediato en el que se ocasionará un notable incremento del gasto farmacéutico público. La reacción de los laboratorios farmacéuticos que se observa en las declaraciones de sus directores ejecutivos a diferentes medios es clara y rotunda: evitar a toda costa, la disminución de sus excepcionales, beneficios, utilizando todas las herramientas disponibles. Así, por ejemplo, en el momento actual podemos observar como las empresas no lanzan medicamentos innovadores en Europa. Efectivamente, el retraso intencionado del lanzamiento europeo de nuevos medicamentos es empleado por las empresas productoras para disminuir y amortiguar el posible impacto de nación más favorecida y no perjudicar el precio en Estados Unidos; una táctica a corto plazo que están aplicando algunos de los grandes laboratorios.

Se observa también como las farmacéuticas estadounidenses, pueden tener la tendencia a situarse al margen de los mercados europeos para evitar tener que revelar sus precios netos en la UE.

Una consecuencia adicional importante para los países europeos, es la modificación de las estrategias de inversión de los fabricantes de la UE y su impacto en el mantenimiento de plantas de fabricación o en el desarrollo de nuevas, con su subsiguiente reducción de empleos.

Al mismo tiempo, la BigPharma está acelerando sus planes de respuesta y replanteando sus objetivos y métodos nacionales de negociación de precios.

En párrafos anteriores hemos visto las estrategias de las empresas farmacéuticas británicas, pero también países como Suiza, Alemania y Francia están sometidos a la misma presión y amenaza. Algunos países, como por ejemplo Suiza ya han recibido propuestas de modificación del proceso de negociación para la fijación de precios dirigidas a elevar los precios de referencia.

Un caso con algunos rasgos específicos es el de Alemania.

La política farmacéutica del gobierno alemán es clave para la UE dado que los precios de los fármacos fijados en Alemania marcan la pauta para el mercado europeo. Sus decisiones en materia de precios tienen además un efecto, inmediato para Estados Unidos, como señala EndsPoint (8), puesto que es un país de referencia para los cálculos en el marco de la política MNF, que como hemos ido describiendo, vincula los precios de los medicamentos en EE.UU con el equivalente más bajo en países con un nivel de desarrollo similar. Pero además el gobierno alemán se ha atrevido a plantear la exigencia de reembolsos de las empresas farmacéuticas a las aseguradoras en relación con un mayor gasto en nuevos medicamentos de marca. Con la medida el gobierno alemán calcula un ahorro para el sistema público de salud de 5.200 millones de euros. La respuesta de protesta de las grandes industrias farmacéuticas residentes en Alemania ha sido inmediata Lilly (9) amenaza con reducir a la mitad una inversión de 2.300 millones de euros. Su CEO, manifestó que el ahorro podría destinarse a una nueva planta de un proyecto ya en marcha en Pensilvania. Boehringer, anunció una reducción de 900 millones de euros entre 2027 y 2030 y el CEO de AstraZeneca, utilizó el discurso insidioso habitual, señalando que Alemania podría perder por completo el acceso a nuevos tratamientos si sigue adelante con el proyecto del gobierno.

La actitud de Sanofi, empresa de singular, importancia en Francia es muy esclarecedora. Para entender bien las reacciones de las farmacéuticas europeas hay que comprender que el mercado estadounidense sigue siendo vital para ellas en sus resultados económicos. Por ejemplo, las empresas farmacéuticas de Francia como Sanofi obtienen el 45% de su facturación en EE.UU frente a solo el 2,8% de Francia. Estos datos explican que los laboratorios pueden eliminar más fácilmente la comercialización de un tratamiento innovador en Francia, si eso le supone poder mantenerlo al otro lado del Atlántico.

Por esta razón, ya en diciembre de 2025, Sanofi, había llegado a un acuerdo para reducir los precios de los medicamentos y realizar inversiones en innovación a favor de los estadounidenses, a cambio de una exención de derechos de aduana.

A modo de breve resumen final

De los diferentes aspectos que se han expuesto en el texto podemos extraer algunas reflexiones.

En primer término, como lo demuestra el caso de Reino Unido, las presiones de la BigPharma en el futuro inmediato para aumentar los precios de los medicamentos “innovadores” en la UE y España adquirirán una dimensión muy considerable, incluyendo amenazas de desabastecimiento y falta de acceso en el caso de no acceder a las propuestas de incremento.

Los responsables políticos de los EE.UU deberían entender que adoptar una agenda internacional de precios de referencia no depende de presionar a otros países para que paguen más por los medicamentos o pierdan el acceso a los medicamentos, si no de su propia acción modificando el sistema de monopolio de patentes.

La industria farmacéutica con sus inmensos beneficios puede permitirse vender sus medicamentos a los estadounidenses con un menor coste, sin dañar a las personas en otros países y sin frenar la innovación.

La Unión Europea debe diseñar los mecanismos necesarios para resistir de forma conjunta las presiones y amenazas para aumentar los precios de los medicamentos en Europa y consiguientemente el gasto sanitario público.

En España, la única reacción comentada por el secretario de Estado a la amenaza de subida de precios de los medicamentos “innovadores” consistente en bloquear la información y la transparencia sobre los procesos de fijación de precio, con el objetivo aparente de conseguir un mejor margen de negociación, nos parece insuficiente y claramente contradictoria.

Por último, y como venimos insistiendo en AJM la única forma de garantizar un acceso justo al medicamento es cambiar el actual sistema de monopolio que genera precios abusivos y provoca graves trastornos para los ciudadanos y los sistemas públicos de salud.

Bibliografía

  1. White House Most-Favored Nation Analysis Reflects Trump’s Unserious Attempt at Drug Pricing Reform – Public Citizenhttps://www.citizen.org/article/white-house-most-favored-nation-analysis-reflects-trumps-unserious-attempt-at-drug-pricing-reform/
  1. Ley de Reducción de la Inflación de 2022 | HHS.gov https://www.hhs.gov/es/inflation-reduction-act/index.html
  1. Delivering Most-Favored-Nation Prescription Drug Pricing to American Patients – The White House. https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2025/05/delivering-most-favored-nation-prescription-drug-pricing-to-american-patients/
  1. A Free Market Approach to Healthcare: Lower Costs, Better Care – CEPR Dean Baker. https://cepr.net/publications/a-free-market-approach-to-healthcare/
  1. Drug pricing and pharmaceutical innovation: a false promise. Editorial The Lancet. Volume 406. Number 10514 p 1923 -2032. 25 de octubre de 2025. https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(25)02160-9/fulltext?dgcid=raven_jbs_etoc_email
  1. Dozens of MPs oppose Streeting’s new power to say what NHS pays for drugs | Wes Streeting |Denis Campbell The Guardian.26 Abr. 2026. https://www.theguardian.com/politics/2026/apr/26/mps-oppose-wes-streeting-power-to-say-what-nhs-pays-for-drugs-nice
  1. Inside the pharma deal that could cost more lives than COVID. THE BUREAU OF INVESTIGATIVE JOURNALISM. Global Health. 13 de Abril 2926. https://www.thebureauinvestigates.com/stories/2026-04-13/inside-the-64bn-pharma-deal-that-could-cost-more-lives-than-covid
  1. Novartis CEO disheartened by Germany’s planned €60B cuts to healthcare spending. https://endpoints.news/novartis-ceo-disheartened-by-germanys-planned-e60b-cuts-to-healthcare-spending/
  1. Lilly, Boehringer retrench in Germany on proposed health spending cuts. Germany’s health-spending plan has consequences as Lilly, Boehringer scale back. Ayisha Sharma. 4 de junio de 2026. https://endpoints.news/lilly-boehringer-retrench-in-germany-on-proposed-health-spending-cuts/ / https://endpoints.news/lilly-boehringer-retrench-in-germany-on-proposed-health-spending-cuts/?u=93f7a3d6-0052-4aab-a6e4-08fe5df71624&s=email&c=524130ce-b9977113-2d535492&utm_medium=email&utm_campaign=FDA%20rare%20disease%20meeting%20prompts%20real%20optimism%20Basic&utm_content=FDA%20rare%20disease%20meeting%20prompts%20real%20optimism%20Basic+CID_9947236b287b29762150e75686f92eb7&utm_source=ENDPOINTS%20emails&utm_term=Germanys%20health-spending%20plan%20has%20consequences%20as%20Lilly%20Boehringer%20scale%20back / https://www.theguardian.com/politics/2026/apr/26/mps-oppose-wes-streeting-power-to-say-what-nhs-pays-for-drugs-nice

Lecturas recomendables para completar la información

Textos para lectura complementaria

  • Donald Trump se burló de Emmanuel Macron en su intervención ante los senadores, Trump imitó la voz del presidente de la República de Francia Macron en una con que había mantenido con él, diciendo: “Me gustaría aumentar el precio de mis medicamentos recetados un 200% o lo que sea. Lo que quieras, Donald, por favor, no se lo digas a la población, te lo ruego», remató, entre las risas de algunos de los presentes, con tono burlesco: «Donaldddd, trato hecho»,
  • Esta estrategia del gobierno conservador alemán está incluida en un conjunto de actuaciones diseñadas para intentar reducir el déficit de financiación anual previsto para 2030 de 40.000 millones donde se incluyen propuestas muy lesivas, como la limitación de los salarios de los médicos y de la financiación de la atención sanitaria para las personas que reciben prestaciones sociales.
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