Declaración de la Comisión de Redacción sobre la situación humanitaria en Gaza

EDITORIAL. Revista Nº 25 Noviembre  2023.

Apreciadas lectoras y lectores
 
Desde las páginas de nuestra revista defendemos la consideración de la salud como un derecho humano esencial de carácter universal. Nuestro planteamiento sobre el acceso a vacunas y medicamentos y su reconocimiento como un bien público se enmarca en esta definición.
 
El conflicto armado en Gaza y sus terribles dimensiones de muerte y dolor para miles de personas constituye un imperativo moral que nos obliga a realizar un pronunciamiento claro y rotundo. La desproporcionada respuesta del Estado de Israel, a la agresión injustificable de Hamas, vulnera las reglas básicas del Derecho Internacional humanitario.
 
La Comisión Lancet sobre Sociedades Pacíficas a través de la Equidad en la Salud y la Igualdad de Género de 2023, aconseja a los trabajadores de la salud y a los ciudadanos que: «mantenerse alejados, o guardar silencio, de los esfuerzos por la paz no sirve a los intereses de la salud ni protege la salud de los riesgos de los conflictos”. Esta es sin duda nuestra posición: No permanecer en silencio ante una tragedia de una dimensión, casi apocalíptica, que están viviendo cientos de miles de civiles indefensos.
 
La situación actual en Gaza y Palestina se describe como una crisis humanitaria con un número de muertos  civiles que superan los 15.000,  de los cuales la mitad son niños, acompañados de otros miles de heridos y de afectados por el hambre, la falta de agua corriente y las enfermedades.
 
Los hospitales y diversos dispositivos médicos, incluidas ambulancias, han sido brutalmente atacados en Gaza, con más de 50 trabajadores de la salud asesinados. Los hospitales han sufrido una destrucción sistemática y planificada (más de 75 ataques entre el 7 de octubre y el 24 de octubre de 2023). Así han pasado de proteger y proveer cuidados, atención médica y seguridad a los habitantes de Gaza, a convertirse en un lugar de miedo y terror, donde la población, los pacientes y el personal sanitario son bombardeados y asesinados. Como resultado final, la interrupción y destrucción de la atención sanitaria para todos los habitantes de Gaza.
 
Además, de las consecuencias devastadoras de esta destrucción del servicio de salud en Gaza, se añade la interrupción del envío de los suministros de material sanitario imprescindibles  para el tratamiento urgente de heridos. Esta falta de los medios más indispensables convierte el trabajo de los profesionales sanitarios en una pesadilla.
 
Pero además, esta situación da lugar a priorizar la atención a heridos y lesionados para intentar salvar vidas, sobre la atención habitual, lo que lleva a un incremento de la morbilidad y mortalidad por otras causas.
 
Por los hechos expuestos:
 
Consideramos que es imprescindible que todas las partes en conflicto cumplan con el derecho internacional humanitario, respeten e implementen la Resolución 2286 del Consejo de Seguridad de la ONU.
 
Exigimos la protección de la atención sanitaria a los habitantes de Gaza y al mismo tiempo la documentación y rendición de cuentas de las consecuencias y efectos de los ataques a la población civil y a la atención médica. Si los servicios de atención médica o el personal son atacados, debe haber condena, investigación y enjuiciamiento para impedir nuevas atrocidades y evitar que continúen los ataques del Gobierno de Israel a hospitales y centros sanitarios durante el conflicto.
 
Consideramos que de forma inmediata debe detenerse el conflicto armado e iniciar las conversaciones y negociaciones de paz entre todas las partes implicadas.
 
No podemos aceptar el sufrimiento y dolor humano insoportable que están padeciendo niños y niñas, ancianos, mujeres y hombres: la guerra y los bombardeos deben detenerse ya. Nuestra propia dignidad como seres humanos exige la paralización inmediata de cualquier acción militar.
 
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